Reflexión

Muy buenas tardes queridos Foodies!

Hoy quiero además hacer una pequeña reflexión acerca de cómo he aprendido yo durante los últimos dias a través de mi curso Aliementación Saludable.

Para empezar tengo que decir que estoy muy satisfecha porque estoy ampliando y aprendiendo mucho no sólo acerca de cómo hemos de comer y aprovechar todos los alimentos que nos brinda la naturaleza sino que además estoy haciendo un uso ininterrumpido y casi magistral de todas las herramientas que Internet nos ofrece hoy en dia para aprender y sobre todo para difundir nuestros aprendizajes.

Creo que es muy positivo que todos sepamos cómo comer, qué alimentos nos benefician más, qué cantidad  hemos de comer diariamente, semanalmente incluso para así nosotros mismo realizarnos nuestra propia dieta seleccionando los alimentos en función de lo que más nos gusta, apetece o incluso beneficia.

Por ello y porque además siempre me gusto enseñar sería recomendable llevar esta práctica a las aulas con el fin de que los niños, que no dejan de ser más que niños pero los futuros adultos que vivirán en nuestro planeta, aprendan a comer. Porque señores mios, una cosa es comer y otra cosa es saber comer. Y a mi me parece que somos muy ignorantes todavía en ese tema y que nos queda mucho que profundizar. Por ello, los docentes tenemos una labor fundamental que es integrar la alimentación no sólo como un aprendizaje curricular y necesario para evaluar una asignatura sino que sea un aprendizaje diario, casi obligatorio diariamente para que los niños sean los primeros que sepan qué comen y si lo hacen bien.

Hace poco me tocó la unidad de los alimentos. Mi aula está compuesta por niños de 6 años. A ellos los dulces, las chuches, las galletas con formas o los refrescos les parecen regalos para el paladar. Y deben saber que no es lo más beneficioso para sus cuerpos. Hay que hablarles con sinceridad y mostrarles que un zumo de naranja natural les aportará mucho más beneficios que un refresco de soda. O que una fruta es mucho más saludable que un paquete de galletas con formas. Tuve una idea, les pedí que trajeran paquetes de alimentos usados limpios para construir nuestro propio supermercado. En el aula lo ubicamos en una parte lateral con el fin de no entorpecer el resto de zonas de la clase. Tienen clasificados desde lácteos con tetra-bricks de leche desnatada o semi hasta yogures, quesitos ...también tenemos la sección legumbres o la sección frutas con cajas de fresas vacías pero llenas de fresas de juguete. De un modo globalizado, el supermercado nos ha servido para no sólo aprender que un supermercado forma parte de nuestra vida diaria, sino que en él escogemos libremente lo que vamos a comer, lo que nuestro cuerpo va a usar como gasolina y cuyo beneficio o perjuicio nos afectará en nuestra actitud y salud.

Espero que este blog no solo sirva para que yo lo lea y me reconforte porque me he dado cuenta que he "parido" una pequeña creación que me hace feliz, porque cocina me hace feliz, sino que además o pueda mostrar y enseñar igual que vosotros a mi con vuestras aportaciones una cantidad enorme de aprendizajes culinarios.

Buen provecho queridos Foodies!

Comentarios